Así fue el proceso:
Su identidad se inspira en la casa rural, los cultivos de cacao y los paisajes montañosos, transmitiendo calidez, tradición y el recorrido del territorio. La paleta de colores en tonos tierra y verdes evoca naturalidad, sostenibilidad y cercanía, mientras su estilo visual refuerza un carácter auténtico y arraigado. En conjunto, la marca celebra el cacao desde su origen y ofrece una experiencia que integra descanso, aprendizaje y sabor en armonía con el entorno.